Del magma a la lava

Del magma a la lava

Conxita Màrquez, Teresa Pigrau, Neus Sanmartí. 

 

El magma y la lava no son lo mismo. El magma existe bajo la superficie de la Tierra y la lava es roca fundida que ha llegado a la superficie. La lava se produce a partir del magma pero ha perdido los materiales que se escapan en forma de gases (vapor de agua, dióxido de carbono y dióxido de azufre). 

Por tanto, tenemos que pasar de la idea de que la lava es un material que se quema fácilmente y que existe en unos lugares concretos, a entenderla como rocas fundidas o magma. Cuando sale a la superficie en estado líquido le llamamos lava, pero también hay otros productos volcánicos. 

Volcanes explosivos y volcanes efusivos. 

Volcán de La Palma. Foto de Miguel Calero.

Algunas erupciones volcánicas pueden ser muy explosivas mientras que otras no lo son. Se habla de volcanes grises cuando son muy explosivos (expulsan el magma con violencia) y de volcanes rojos cuando son muy efusivos (y expulsan el magma con tranquilidad). La viscosidad del magma es una propiedad importante cuando queremos explicar el comportamiento de un volcán concreto. 

La viscosidad de un fluído representa la resistencia que presenta éste a fluir. Cuando un líquido tiene baja viscosidad se expande fácilmente sobre las superficies. En cambio, un líquido muy viscoso se desplaza con dificultad sobre las superficies, ya que no tiende a fluir mucho. 

Las lavas de baja viscosidad tienden a fluir a través de diversos kilómetros y generalmente generan volcanes de perfil suave. Las lavas de alta viscosidad en general producen conos de pendientes con cuestas bien marcadas, y son proclives a producir explosiones catastróficas, generando cenizas volcánicas que pueden cubrir extensos territorios. 

Experimentación sobre viscosidad y velocidad de desplazamiento de la lava.  

 

Es interesante plantear al alumnado ¿cuáles son los factores que controlan la viscosidad de los fluidos? utilizando fluidos viscosos para simular la lava. 

Podemos dar a los alumnos/as tres botellas de plástico transparente, cada una con la misma cantidad de líquido viscoso (por ejemplo miel, jarabe, jalea..) y les preguntamos: ¿cómo podemos conseguir que sea más o menos viscoso?. Las propuestas seguramente incluirán: 

  • Variando la temperatura.
  • Añadiendo  partículas sólidas (como arena).
  • O bien insuflando aire. 

Probad estas ideas. Por ejemplo, sumergiendo las botellas en recipientes con agua en diferentes temperaturas, si esta es la variable que se quiere ensayar. Las variaciones en la viscosidad pueden observarse invirtiendo los recipientes al mismo tiempo y midiendo el tiempo que tarda el fluído en llegar al cuello de la botella. 

Ensayo con tres temperaturas diferentes.  Las tres botellas se giraron al mismo tiempo.  Foto: P. Kennett. Para más información podéis consultar este documento en línea extraído de Earth Learning Idea

Imagen de un ensayo añadiendo arena, que permite simular la diferente composición del magma. 

Foto: R. Nebot 

 

Toda esta lava que sale, ¿deja un vacío en profundidad o se rellena de alguna manera?

Actualmente, la respuesta que dan las personas científicas a esta pregunta es que en muchas regiones del globo, el fondo de los océanos se sumerge hasta el mismo núcleo del planeta (casi 3.000 km!). Este ingreso en profundidad es compensado por el ascenso de material caliente (el núcleo está a unos 5.000ºC) que alimenta los volcanes terrestres. Así que cuando vemos la lava que sale por un volcán hemos de recordar que en otros puntos del planeta este ascenso es compensado por una lenta pero constante zambullida de rocas hacia las profundidades.