
Recursos para una evaluación formadora y un aprendizaje gratificante


Las ideas básicas para trabajar
Las ideas habituales del alumnado para revisar
Posibles buenas preguntas que ayuden a la construcción de estas ideas
La parte más externa de la geosfera es la corteza. Es la capa más delgada y está formada de rocas, sedimentos y suelo. Bajo la corteza está el manto, es una capa extensa y donde las rocas están sometidas a presiones y temperaturas muy elevadas y en determinados lugares están en un estado semifundido. Y finalmente, el núcleo es la parte más interna formada básicamente por hierro.


Desde su formación, la Tierra es un cuerpo que se va enfriando, pero su núcleo se mantiene caliente. Al irse enfriando los materiales se solidifican y se distribuyen en función de su densidad: los más densos (que contienen hierro y otros metales) se sitúan más cerca del núcleo y los menos densos en la superficie.

Normalmente si se pide al alumnado que represente el interior de la Tierra lo hace con capas concéntricas, intentando reproducir lo que ha visto o recuerda en los libros de texto, aunque la cantidad, las dimensiones y el estado físico de estas capas son muy variables y no se corresponden con los tamaños y distribución reales. Los niños y niñas pueden dibujar una corteza muy gruesa, en relación al núcleo que hacen muy pequeño, y también suelen representar una gran parte de los materiales fundidos.

A veces también sitúan una gran capa de agua, aunque habitualmente no piensan en el agua que hay en la geosfera.

Si se plantea una pregunta abierta como esta, se permite que expresen de manera no estereotipada su modelo inicial. A partir de este modelo podremos incidir en que revisen sus errores y lo completen.


Una experiencia interesante. Para visualizarla está descrita en el artículo:: Pedrinaci, E. (1994). El proceso de diferenciación en capas de nuesro planeta. Construcción de un modelo sencillo. Alambique. Didactica de las Ciencias Experimentales, nº 1, 139-141. Cliquen sobre la imagen para leerlo.

los niños y niñas llenan huevos 'kinder' o botes pequeños con diferentes materiales, los pesan para comprobar que tienen diferente masa aunque el mismo volumen, y los ponen en una cubeta llena de agua para observar que unos flotan y otros se hunden.


Las ideas básicas para trabajar
Las ideas habituales del alumnado para revisar
Posibles buenas preguntas que ayuden a la construcción de estas ideas
La Tierra es un planeta que cambia debido a factores internos y externos. Ahora bien, es el único del Sistema Solar que cambia por la acción combinada del agua, del aire y de los seres vivos. Al estudiarlo la debemos considerarlo como un conjunto de sistemas, la atmósfera, la hidrosfera, la biosfera y la geosfera, que están estrechamente interconectados. La atmósfera es la envoltura de gases que rodea el planeta. La hidrosfera es el agua que encontramos en diferentes estados en la atmósfera, glaciares, océanos, lagos, arroyos, suelos, aguas subterráneas y seres vivos. La biosfera incluye los seres vivos de cualquier tipo. Y la geosfera está formada por un núcleo interno caliente y sobre todo metálico, un manto de roca caliente, y una corteza de roca, suelo y sedimentos. Los seres humanos son por supuesto parte de la biosfera, y las actividades humanas tienen un impacto importante en todos los subsistemas de la Tierra.

En estos subsistemas fluye la energía que proviene del Sol y del interior de la Tierra, que promueve la circulación de la materia y los cambios físicos y químicos.
Pequeños cambios en una parte del planeta pueden tener consecuencias grandes y repentinas en partes de los subsistemas, o pueden tener un efecto casi imperceptible. Por ejemplo, un terremoto puede dar lugar a un tsunami catastrófico en un lugar lejano, o a pequeñas repercusiones en lugares cercanos a donde está el epicentro.
La complejidad de las interacciones entre los subsistemas hace que la construcción de explicaciones de los cambios geológicos no sea sencilla. La dificultad principal consiste en aprender a pensar en más variables que las que se observan directamente. Por ejemplo, cuando observamos un cambio, como puede ser una riada, la causa no se puede reducir a una lluvia muy intensa, sino que también pueden influir el tipo de terreno, de relieve y de recubrimiento vegetal, así como la ocupación humana.


¿Y entre la actividad que hacemos los niños y niñas en el patio y el hecho de que después de una lluvia tengamos charcos de agua?


