
Recursos para una evaluación formadora y un aprendizaje gratificante

Las ideas básicas para trabajar
Las ideas habituales del alumnado para revisar
Posibles buenas preguntas que ayuden a la construcción de estas ideas

El suelo está formado por diferentes componentes, que corresponden a tres fases: sólida, líquida y gaseosa. La fase sólida está formada por partículas minerales y en menor cantidad por componentes orgánicos. Los espacios vacíos pueden estar ocupados por la fase líquida o agua del suelo y por la fase gaseosa o atmósfera del suelo.

Estudiar el suelo desde una perspectiva sistémica ayudará a los niños a pensar en él como un sistema en el que interactúan muchos factores, que hacen que esté constantemente cambiante y en construcción, y que hay que proteger pues su degradación y/o contaminación puede tener consecuencias desfavorables para el ecosistema.
Normalmente el alumnado habla de «tierra» para referirse al suelo y será importante que se reconozca que éste es mucho más que «tierra», ya que ésta sólo sería la parte mineral del suelo.



Más información, actividades y recursos para trabajar el suelo (clica sobre la imagen)